dijous, 7 de gener de 2010

¡Menos mal!



Ni todas las Misas,
ni todos los rosarios,
ni la Biblia,
ni todas las horas felices
con mis amigos,
ni todos los dulces encuentros familiares,
ni el mar, ni el perdón, ni el gesto amable,
han venido a mi auxilio.
Ni todos los libros todos,
ni todas las películas entrañables,
ni todas las canciones del mundo,
ni todas las lecciones recibidas,
ni todas las clases dadas,
ni los suculentos platos,
servidos por generosos artesanos culinarios,
ni la primavera en abril,
ni la inmortal historia,
ni todas las mujeres hermosas,
ni los goles celebrados,
ni todos los títulos, ni los carnés,
ni los chistes reídos,
ni la luna reflejada en la guitarra,
ni el helado en verano,
ni el batín del invierno,
ni la voz del desierto,
ni todos los buenos consejos
ni la locura, ni la cordura
han podido evitar
que esta tarde me aburriera
durante cinco minutos.
No bastan.¡Menos mal!

3 comentaris:

  1. Sí, l'avorriment pot ser un buit entre les coses que omplen.

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  2. Que gran Gerard!!! És necessari avorrir-se per després donar el millor de tu!!

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